ACTIVIDAD 1: Describe brevemente los Modelos básicos. ¿Cuál es la
prevalencia de utilización en los centros educativos?, justifica tu respuesta
y, cuando visitemos los centros, intenta comprobarlo.
Modelos básicos de intervención. Modelos
fundamentales o Modelos de intervención.
Los modelos básicos
de orientación son las propuestas teóricas que se toman de referencia para
confeccionar las propuestas concretas, que se ponen en uso en una determinada
intervención orientadora. Entre ellos hay grandes diferencias, pero aun así, se
entiende que son complementarios a la hora de aplicarlos.
MODELO CLÍNICO O DE COUNSELING
Este modelo propone
la acción orientadora directa e individualizada, el orientador como terapeuta.
Este modelo está centrado en el sujeto y es de carácter eminentemente
terapéutico. Se basa en la relación personal orientador- orientado, utiliza la
entrevista y el diagnóstico como principales técnicas y como única alternativa
para poder afrontar la acción orientadora y lograr satisfacer las necesidades.
En este modelo el orientador asume toda la responsabilidad.
Es un modelo
imprescindible en toda la acción orientadora para abordar problemas personales,
pero resulta inadecuado e insuficiente si se utiliza como modelo exclusivo de
intervención en instituciones.
Características a destacar del counseling: tiene como
referente teórico los enfoques clásicos de la orientación de rasgos y factores
y el counseling no directivo. El objetivo
es la satisfacción de necesidades de carácter personal y educativo.
Fases
características de este modelo: la solicitud de ayuda parte del cliente, lo habitual es la realización
de un diagnóstico, en base a este se realiza un tratamiento y por último
realizar un seguimiento.
Dos aspectos son los básicos para entender el modelo clínico; la relación personal de
ayuda y la entrevista como la técnica fundamental. La relación
personal de ayuda tiene su base en la actitud que muestra el orientador y las
percepciones que tiene de ella el orientado, haciéndole sentir como una persona
capaz de pensar, actuar y tomar decisiones.
Ventajas del modelo: tratamiento de problemas por parte de un
especialista que conoce bien la realidad ya que es un agente interno, que
pertenece al centro en el que surge.
Inconvenientes (son mayores): claramente ineficaz en su aplicación única para intervenir bajo
los principios de prevención y desarrollo, aparece desligado del proceso
educativo, es una acción puntual y remedial,
no se dirige a los sujeto sino a un sector muy especial, deja al margen a otros
gentes educativos, etc.
MODELO DE PROGRAMAS
Este modelo permite
hacer efectivo dos principios de la intervención en orientación, el de
prevención o proactividad y el de intervención social y educativa. Plantea la
acción orientadora directa y grupal, el orientador como colaborador.
Según Álvarez
González son necesarias unas condiciones sin las cuales la efectividad de este
modelo quedaría reducida. Son: continuidad e intensidad en todo el periodo de
escolarización y es imprescindible integrar todas las áreas y dimensiones del
alumno.
Con este modelo se
comienza a entender la orientación en su sentido más amplio, como una función
que compete a todos los agentes educativos y que debe enmarcarse en el centro,
en su funcionamiento, organización, etc. Las notas más descriptivas son:
- El programa de se desarrolla en función de las necesidades de la institución en donde se realiza.
- Permite una conexión de la orientación con el currículum.
- Se interviene en grupos y no con individuos aisladamente.
- Se actúa sobre el contexto, desde unos principios de prevención y de desarrollo más que terapéuticos.
- Implicación de todos los agentes educativos y comunitarios.
- Dirigido a todos los alumnos.
- Se desarrolla según unos objetivos que marcan las directrices de un trabajo dilatado en el tiempo, con un seguimiento estructurado y evaluado.
- Colaboración de otros agentes y organismos.
Ventajas del modelo: todos los agentes se implican en un proceso
colectivo, permite que el orientador pueda desarrollar sus funciones globales y
no únicamente algunas de ellas, facilita la autoorientación de los alumnos,
acerca la intervención a la realidad y la necesidad del contexto, abre el
centro a la comunidad, mejora y rentabiliza los recursos, etc.
Dificultades: falta de hábitos de trabajo, preparación,
disponibilidad y voluntad de los implicados, recursos humanos suficientes para
desarrollar el programa con la extensión y condicionamientos que requieren,
estructura organizativa que permita tal funcionamiento.
MODELO DE CONSULTA
Morrill, Oetting y Husrst fueron los primeros en proponer la consulta
como un modelo de intervención en orientación.
Se centra en la
acción orientadora indirecta y en el orientador como asesor.
La relación que se
establece en el modelo de consulta es triádica, se establece la relación
consultor, consultante y el consultante lo hace con el interesado. El
consultante actúa de mediador y realiza una intervención directa, mientras que
el consultor está prestando su ayuda de una forma indirecta. Lo que se pretende
es aumentar la competencia y el desarrollo de habilidades de los profesores en
el ejercicio de orientación y la acción tutorial con respecto a sus alumnos.
Cuando hablamos de
consulta nos referimos a una forma de intervención indirecta que consiste en
una relación que se establece de forma voluntaria y no jerárquica, entre dos
profesionales de diferentes campos: un consultor y un consultante con el
objetivo de resolver el problema de un cliente, a fin de aumentar su
competencia y desarrollar en él habilidades, para que pueda resolver por sí
mismo sus problemas personales.
Metas básicas de la
consulta:
- Aumentar la competencia del consultante en sus relaciones con un cliente, este puede ser una persona, un grupo o una organización.
- Desarrollar las habilidades del consultante para que en un futuro sea capaz de resolver problemas parecidos por sí mismo sin tener necesidad de consultar.
Bajo este modelo el
orientador se convierte en el dinamizador de la acción orientadora ya que
facilita a otros agentes las competencias adecuadas para que las funciones se
desarrollen de forma compartida. No debe intervenir directamente con alumno,
padres y profesores.
Este modelo se
acerca a la concepción constructivista de los procesos de enseñanza-aprendizaje
y permite intervenir desde los tres principios básicos de la orientación:
prevención, desarrollo e intervención social, además de favorecer la función de
agente de cambio que se le reconoce al orientador.
Inconvenientes: falta de disponibilidad de cierto sector
del profesorado que sigue demandando el trabajo del especialista al margen del
suyo como docente y la escasa tradición de esa intervención.
Aunque actúa bajo
los principios de prevención y desarrollo, lo hace casi en la totalidad en la
afloración de problemas. El proceso de consulta finaliza cuando el consultante
adquiere independencia.
Desde mi punto de
vista, el modelo que mayor prevalencia tiene en los centros educativos hoy día,
teniendo en cuenta los supuestos de cada uno, es el modelo de consulta. Considero que es así porque, como defiende el
modelo, la acción orientadora es indirecta. Creo que cuando existe un problema
en un centro escolar se trata que lo intente resolver el tutor, ayudado y
coordinado por el orientador, ya que son los que más tiempo pasan con ellos. Si
el consultante no se encuentra preparado para afrontar la relación con el
interesado, el orientador actúa directamente. Aquí se evidencia la relación
triádica defendida por el modelo de consulta.
Además, considero
que cuando un niño tiene un problema, la persona a la que se lo comentaría
sería su tutora. Por lo general, es con la que más confianza deberían tener ya
que, es con la que más tiempo comparten. Esto hace necesario aumentar la competencia
de los profesores en el ejercicio de la orientación y acción tutorial, idea
defendida por el modelo de consulta.
Dentro de los tipos
de consulta defendido por Álvarez González, considero que la más adecuada es la
consulta de proceso porque la responsabilidad es compartida entre consultor y
consultante. Además, comparto la idea de que el orientador debe de compaginar
la consulta colaborativa y la colaboración para que su función sea mucho más
efectiva.
Ventajas de este
modelo para el ámbito educativo: permite aprovechar los recursos humanos del
centro y del medio, mejora la relación entre los diferentes agentes educativos
y contribuye a la inserción de la orientación en el proceso educativo.
Este modelo, casi
en la totalidad actúa cuando aparece un problema y yo pienso que realmente es
así, que la prevención se lleva a cabo en muy pocos centros.
En mi opinión, el inconveniente
de este modelo es que defiende que el orientador no debe intervenir
directamente con alumnos, padres, profesores, excepto si el consultor no está
preparado. Creo que sí debería de intervenir en aquellos casos en los que el
problema ya está consolidado y se necesita una intervención más profunda.
El segundo modelo
con mayor prevalencia considero que es el modelo
de programas. Creo que los programas se crean en los centros escolares para
un sector de alumnos muy específicos como por ejemplo, aquellos jóvenes que no
quieren estudiar y sus familias son muy conflictivas, los niños que no acuden a
clase y servicios sociales les obliga a estar en el instituto. Pero, muchos
centros carecen de programas preventivos.
Creo que este modelo es
el que más prevalencia debería tener, ya que sus ventajas sobre todos los
agentes de la orientación son numerosas. Pero, considero que no lo es porque no existen
recursos humanos suficientes como para desarrollar programas con la extensión y
recursos que necesitan. Decíamos que trabajar por programa, era una de las
necesidades de los orientadores hoy en día.
Por último, el
modelo con menor prevalencia considero que es el clínico debido a su carácter inminentemente terapeútico. Considero que no se puede actuar siempre
estableciendo un diagnóstico, la mayoría de los casos de los centros educativos
el problema no es un trastorno.
Otro aspecto que
hace que sea el modelo de menor prevalencia es que toda la responsabilidad
recae sobre el orientador. Considero que no es así, también depende de la familia
y del propio sujeto.
Este modelo se ha mostrado
claramente ineficaz en su aplicación única, aparece desligado del proceso
educativo, deja al margen a otros agentes educativos.
ACTIVIDAD 2: Pon
un ejemplo de cada uno de las celdas de la Tabla nº 7.
MODELO CLÍNICO
Intervención
directa: niño que está en
cuarto de secundaria y va al orientador para que le informe acerca de las
profesiones que hay.
Intervención
individual: cuando un niño
está depresivo y no rinde en el colegio. El orientador le ayuda a mejorar.
Intervención
externa (preferentemente):
el EOE interviene en un caso de acoso escolar que se está produciendo en
tercero de primaria.
Intervención
interna: el orientador
actúa con un niño que tiene conductas problemáticas dentro del aula.
Intervención
reactiva: cuando un niño
tiene problemas para relacionarse con los demás niños de la clase. El
orientador actúa con ese niño cuando el problema está presente, pero no fomenta
las habilidades sociales en el aula con anterioridad.
MODELO DE PROGRAMAS
Intervención
directa (preferentemente):
el orientador da una charla de carácter preventivo acerca de las drogas, porque
el porcentaje de alumnos cuyos padres son consumidores es elevado.
Intervención
indirecta: el orientador le
dice al tutor del niño que necesita que durante las clases le haga participar
más porque le cuesta relacionarse con los demás compañeros.
Intervención
grupal (preferentemente):
en una hora de tutorías el orientador va a la clase de cuarto para explicar las
modalidades de bachilleratos que hay, los distintos módulos, etc.
Intervención
individual: el tutor
constantemente hace cosas para captar la atención de un alumno que se distrae
con facilidad debido a su trastorno.
Intervención
interna (preferentemente):
el departamento de orientación junto al profesorado tratan un caso de racismo.
Intervención
externa: el EOE pone en
marcha un programa para favorecer la buena alimentación en el colegio, ya que
el índice de obesos es muy elevado.
Intervención
proactiva
(preferentemente): el departamento de orientación planifica una intervención
sobre los alumnos de 1º de educación secundaria para la buena adaptación al
centro.
Intervención reactiva: un alumno del centro de
secundaria ha tenido un accidente con una moto por no utilizar casco y el
orientador organiza una charla sobre educación vial impartida por la guardia
civil de la localidad.
MODELO DE CONSULTA
Intervención
indirecta: el orientador le
dice al profesor de educación física que estimule más a un niño que tiene
problemas motrices.
Intervención
grupal (preferentemente):
el orientador le proporciona al tutor los materiales necesarios para que él
trabaje en clase las normas de convivencia.
Intervención
individual: el orientador
le propone al profesor de música un plan de actuación para una niña que padece
hipoacusia leve.
Intervención
externa (preferentemente):
el EOE plantea un plan de actuación dirigido a la integración de los alumnos
inmigrantes.
Intervención
interna: el orientador le
dice al tutor que trabaje en clase las estrategias de aprendizaje.
Intervención
proactiva (preferentemente):
el orientador le proporciona al tutor los materiales necesarios para que en
horas de tutorías hable acerca de los métodos anticonceptivos y los embarazos
no deseados.
Intervención
reactiva: el tutor dedica
una sesión de tutoría a explicar las normas que hay que cumplir dentro de clase
porque hay un grupo de alumnos que tienen malos comportamientos.
ACITIVIDAD 3: Justifica
por qué el modelo tecnológico es en sí un modelo o no, según tu criterio.
Antes
de iniciar la explicación, quisiera aclarar bajo mi punto de vista, lo que es
un modelo. “Un modelo es una teoría cuyos
supuestos son aplicables a multitud de situaciones y te permiten solucionar un
problema. Según el modelo que tu aplicas, actúas de una determinada forma”.
En mi opinión el modelo tecnológico no es un
modelo, pero no estoy de
acuerdo en los argumentos que expone el libro para demostrar que no lo es.
El libro expone que
no es aceptado abiertamente por todos los orientadores. Considero que esta
carencia no es exclusiva del modelo tecnológico. No todos los modelos son
ampliamente aceptados, simplemente se utilizan aquellos que consideres más
adecuado desde tu punto de vista. De igual forma, se dice que no asume todas
las funciones de la actividad orientadora. Considero que esto también les
ocurre a otros modelos. Y a favor de este, explicitar que aún está en
desarrollo y que puede asumirlas en algún momento.
Otra cuestión que
se le achaca, es que no puede ser exclusivo en su implantación. Considero que
esto no tiene por qué ser un motivo para no considerarlo un modelo, porque
todos los modelos tienen carencias. Si asemejo los modelos a las técnicas de
intervención, estas últimas, hay veces que no basta con aplicar una, se
necesitan varias y no por ello son menos útiles o eficaces.
Algunas de las virtudes
atribuibles a este modelo son: cada vez hay un uso más generalizado de los
medios tecnológicos que ayudan y dinamizan algunas funciones de orientación,
permitiendo la liberación de algunas tareas que además podrán desarrollarse de
forma más actual, rápida y completa. Los medios tecnológicos se utilizaban como
ayuda en la medición y evaluación de pruebas psicotécnicas. Y se crean
renovados y avanzados sistemas para la orientación y el asesoramiento mediante
los programas interactivos. Estas virtudes son las que me han hecho pensar que
no es un modelo, porque, teniendo en cuenta mi definición de modelo, los medios
tecnológicos no los puedes aplicar como tales para resolver un problema. Puedes
emplearlos para economizar tiempo, porque son más inmediatos, pero no porque
tenga tengan unos supuestos que avalen que su aplicación te ayuda a resolver un
problema.
Si comparo este
modelo, con los modelos básicos de la actividad anterior (los cuales si son
modelos), éste carece de supuestos que te indiquen cómo tienes que actuar. No
te especifica la actuación de cada sector de la orientación.
Sin embargo, el
modelo también cuenta con una serie de ventajas que avalan la necesidad de
emplearlo junto a otros modelos. Ventajas: flexibilidad para acceder a
la información, facilidad de incorporación de novedades, posibilidad de llegar
a toda la población, economía de tiempo ya que la mayoría de los programas son
autoaplicables, la interactividad, la inmediatez, tratamiento o consejo
individualizado, etc.
A demás de todas
las ventajas expuestas, creo que la que más peso le da a este modelo es que, la
tecnología va por delante de los humanos, va avanzando rápidamente y tenemos
que adaptarla a nuestro trabajo.
Como conclusión, considero
que este recurso no se puede aplicar por sí solo, de manera exclusiva pero sí es muy útil aplicarlo junto a otros modelos, permitiendo que la función
orientadora sea más global, dinámica, amplia, etc.
ACTIVIDAD 4: Describe un caso real de un centro de Primaria o Secundaria y
trátalo desde el modelo clínico, de consulta y de programa. (En este último no
debes realizar un diseño de programa sino la forma en que se debería prevenir
la casuística desde dicho modelo y las fases que, según algún autor, o tú
mismo/a, deben tenerse en cuenta).
Caso:
En segundo de la
ESO el tutor detecta un caso de acoso de varias alumnas hacia otra chica.
Modelo clínico
Antes de comenzar,
se debe suponer que el orientador cuenta con las características, técnicas y
conocimientos específicos para resolver el problema. La niña agredida pediría
ayuda y se comenzaría a tratar el problema. La demanda de ayuda la realiza la
niña. Sólo intervendría en este caso el orientador, el resto de agentes
educativos no participan.
El orientador del
centro trabajaría de forma individual con cada uno de los implicados en el caso
(víctima, acosadoras y espectadores). A cada uno de ellos le haría una
entrevista para extraer información y establecería un diagnóstico. El objetivo
que perseguiría sería un cambio conductual, de pensamientos y sentimientos en
cada uno de los implicados, y actuaría sobre las causas que generan el problema.
El orientador tiene
que hacer que la niña se sienta como una persona capaz de pensar, actuar y
tomar decisiones.
Solo se trabajaría
con las personas implicadas en el problema, con el resto de la clase no se
trabajaría, ya que la actuación de este modelo es reactiva. Solo se actuaría
sobre el problema, no en el contexto donde se produce.
Modelo de programas
Según este modelo,
antes de que se produjera el problema, el centro debería de disponer de un
programa de prevención de acoso escolar para evitarlo. Si aparece el problema,
se actuaría de la siguiente forma.
Una vez que se ha
detectado el problema, se realiza un análisis del contexto, se identifican las
necesidades, formulan objetivos (en función de las necesidades), se planifican
las actuaciones, se llevan a cabo y se realiza un seguimiento.
El orientador
trabaja personalmente con el grupo clase donde se está produciendo la situación
de acoso. Las intervenciones serían individuales con las personas implicadas
(víctima, acosadoras y espectadores) y grupales con el resto de clase.
En este caso es
necesaria la implicación del personal docente y del orientador. Cada sector
(profesores, padres y alumnos), recibirían información sobre cómo actuar. Los
profesores, además dispondrían de los recursos materiales necesarios y de una
formación e información específica.
La actuación de los
agentes de la orientación sería continúa y enmarcada dentro del centro.
La actuación
fundamental de este modelo es la creación de programas de prevención, trabajar
desde la prevención no resolviendo problemas existentes.
Modelo de consulta
La forma de solucionar
el caso planteado según este modelo sería la siguiente: primero se recoge
información y se clarifica el problema, luego se diseña un plan de acción, se
ejecutan las actividades previstas en dicho plan y se aportan sugerencias al
consultante (tutor).
El tutor de la
clase donde se produce el acoso detecta la situación, va al orientador a
informarle y éste le dice como tiene que actuar para resolver el problema. Si
el tutor no se ve capaz de afrontar el conflicto, el orientador intervendría de
forma directa.
El orientador forma
a los tutores y profesores para que por sí solos sean capaces de resolver los
problemas de sus alumnos. La función del orientador es de asesor de los
profesores.
Las intervenciones
pueden ser grupal o individual. En este caso se haría intervenciones grupales
con los implicados y con el grupo clase.
La principal
característica de este modelo es que el tutor es el mediador entre el
orientador y la niña, y es el responsable de solucionar el problema.
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