domingo, 3 de abril de 2016

Tema 5: Modelos en orientación educativa.

ACTIVIDAD 1: Describe brevemente los Modelos básicos. ¿Cuál es la prevalencia de utilización en los centros educativos?, justifica tu respuesta y, cuando visitemos los centros, intenta comprobarlo.

Modelos básicos de intervención. Modelos fundamentales o Modelos de intervención. 


Los modelos básicos de orientación son las propuestas teóricas que se toman de referencia para confeccionar las propuestas concretas, que se ponen en uso en una determinada intervención orientadora. Entre ellos hay grandes diferencias, pero aun así, se entiende que son complementarios a la hora de aplicarlos.

MODELO CLÍNICO O DE COUNSELING

Este modelo propone la acción orientadora directa e individualizada, el orientador como terapeuta. Este modelo está centrado en el sujeto y es de carácter eminentemente terapéutico. Se basa en la relación personal orientador- orientado, utiliza la entrevista y el diagnóstico como principales técnicas y como única alternativa para poder afrontar la acción orientadora y lograr satisfacer las necesidades. En este modelo el orientador asume toda la responsabilidad. 

Es un modelo imprescindible en toda la acción orientadora para abordar problemas personales, pero resulta inadecuado e insuficiente si se utiliza como modelo exclusivo de intervención en instituciones.

Características a destacar del counseling: tiene como referente teórico los enfoques clásicos de la orientación de rasgos y factores y el counseling no directivo. El objetivo es la satisfacción de necesidades de carácter personal y educativo.

Fases características de este modelo: la solicitud de ayuda parte del cliente, lo habitual es la realización de un diagnóstico, en base a este se realiza un tratamiento y por último realizar un seguimiento.

Dos aspectos son los básicos para entender el modelo clínico; la relación personal de ayuda y la entrevista como la técnica fundamental. La relación personal de ayuda tiene su base en la actitud que muestra el orientador y las percepciones que tiene de ella el orientado, haciéndole sentir como una persona capaz de pensar, actuar y tomar decisiones.

Ventajas del modelo: tratamiento de problemas por parte de un especialista que conoce bien la realidad ya que es un agente interno, que pertenece al centro en el que surge.

Inconvenientes (son mayores): claramente ineficaz en su aplicación única para intervenir bajo los principios de prevención y desarrollo, aparece desligado del proceso educativo, es una acción puntual y remedial, no se dirige a los sujeto sino a un sector muy especial, deja al margen a otros gentes educativos, etc.

MODELO DE PROGRAMAS

Este modelo permite hacer efectivo dos principios de la intervención en orientación, el de prevención o proactividad y el de intervención social y educativa. Plantea la acción orientadora directa y grupal, el orientador como colaborador.

Según Álvarez González son necesarias unas condiciones sin las cuales la efectividad de este modelo quedaría reducida. Son: continuidad e intensidad en todo el periodo de escolarización y es imprescindible integrar todas las áreas y dimensiones del alumno.

Con este modelo se comienza a entender la orientación en su sentido más amplio, como una función que compete a todos los agentes educativos y que debe enmarcarse en el centro, en su funcionamiento, organización, etc. Las notas más descriptivas son: 

- El programa de se desarrolla en función de las necesidades de la institución en donde se realiza.
- Permite una conexión de la orientación con el currículum.
- Se interviene en grupos y no con individuos aisladamente.
- Se actúa sobre el contexto, desde unos principios de prevención y de desarrollo más que terapéuticos.
- Implicación de todos los agentes educativos y comunitarios.
- Dirigido a todos los alumnos.
- Se desarrolla según unos objetivos que marcan las directrices de un trabajo dilatado en el tiempo, con un seguimiento estructurado y evaluado.
- Colaboración de otros agentes y organismos.
                                                                                                                          
Ventajas del modelo: todos los agentes se implican en un proceso colectivo, permite que el orientador pueda desarrollar sus funciones globales y no únicamente algunas de ellas, facilita la autoorientación de los alumnos, acerca la intervención a la realidad y la necesidad del contexto, abre el centro a la comunidad, mejora y rentabiliza los recursos, etc.

Dificultades: falta de hábitos de trabajo, preparación, disponibilidad y voluntad de los implicados, recursos humanos suficientes para desarrollar el programa con la extensión y condicionamientos que requieren, estructura organizativa que permita tal funcionamiento. 


MODELO DE CONSULTA

Morrill, Oetting y Husrst fueron los primeros en proponer la consulta como un modelo de intervención en orientación.

Se centra en la acción orientadora indirecta y en el orientador como asesor.

La relación que se establece en el modelo de consulta es triádica, se establece la relación consultor, consultante y el consultante lo hace con el interesado. El consultante actúa de mediador y realiza una intervención directa, mientras que el consultor está prestando su ayuda de una forma indirecta. Lo que se pretende es aumentar la competencia y el desarrollo de habilidades de los profesores en el ejercicio de orientación y la acción tutorial con respecto a sus alumnos.

Cuando hablamos de consulta nos referimos a una forma de intervención indirecta que consiste en una relación que se establece de forma voluntaria y no jerárquica, entre dos profesionales de diferentes campos: un consultor y un consultante con el objetivo de resolver el problema de un cliente, a fin de aumentar su competencia y desarrollar en él habilidades, para que pueda resolver por sí mismo sus problemas personales.

Metas básicas de la consulta:
  1.   Aumentar la competencia del consultante en sus relaciones con un cliente, este puede ser una persona, un grupo o una organización.
  2. Desarrollar las habilidades del consultante para que en un futuro sea capaz de resolver problemas parecidos por sí mismo sin tener necesidad de consultar.

Bajo este modelo el orientador se convierte en el dinamizador de la acción orientadora ya que facilita a otros agentes las competencias adecuadas para que las funciones se desarrollen de forma compartida. No debe intervenir directamente con alumno, padres y profesores.

Este modelo se acerca a la concepción constructivista de los procesos de enseñanza-aprendizaje y permite intervenir desde los tres principios básicos de la orientación: prevención, desarrollo e intervención social, además de favorecer la función de agente de cambio que se le reconoce al orientador.

Inconvenientes: falta de disponibilidad de cierto sector del profesorado que sigue demandando el trabajo del especialista al margen del suyo como docente y la escasa tradición de esa intervención.

Aunque actúa bajo los principios de prevención y desarrollo, lo hace casi en la totalidad en la afloración de problemas. El proceso de consulta finaliza cuando el consultante adquiere independencia.

Desde mi punto de vista, el modelo que mayor prevalencia tiene en los centros educativos hoy día, teniendo en cuenta los supuestos de cada uno, es el modelo de consulta. Considero que es así porque, como defiende el modelo, la acción orientadora es indirecta. Creo que cuando existe un problema en un centro escolar se trata que lo intente resolver el tutor, ayudado y coordinado por el orientador, ya que son los que más tiempo pasan con ellos. Si el consultante no se encuentra preparado para afrontar la relación con el interesado, el orientador actúa directamente. Aquí se evidencia la relación triádica defendida por el modelo de consulta.

Además, considero que cuando un niño tiene un problema, la persona a la que se lo comentaría sería su tutora. Por lo general, es con la que más confianza deberían tener ya que, es con la que más tiempo comparten. Esto hace necesario aumentar la competencia de los profesores en el ejercicio de la orientación y acción tutorial, idea defendida por el modelo de consulta.

Dentro de los tipos de consulta defendido por Álvarez González, considero que la más adecuada es la consulta de proceso porque la responsabilidad es compartida entre consultor y consultante. Además, comparto la idea de que el orientador debe de compaginar la consulta colaborativa y la colaboración para que su función sea mucho más efectiva.

Ventajas de este modelo para el ámbito educativo: permite aprovechar los recursos humanos del centro y del medio, mejora la relación entre los diferentes agentes educativos y contribuye a la inserción de la orientación en el proceso educativo.

Este modelo, casi en la totalidad actúa cuando aparece un problema y yo pienso que realmente es así, que la prevención se lleva a cabo en muy pocos centros.

En mi opinión, el inconveniente de este modelo es que defiende que el orientador no debe intervenir directamente con alumnos, padres, profesores, excepto si el consultor no está preparado. Creo que sí debería de intervenir en aquellos casos en los que el problema ya está consolidado y se necesita una intervención más profunda.

El segundo modelo con mayor prevalencia considero que es el modelo de programas. Creo que los programas se crean en los centros escolares para un sector de alumnos muy específicos como por ejemplo, aquellos jóvenes que no quieren estudiar y sus familias son muy conflictivas, los niños que no acuden a clase y servicios sociales les obliga a estar en el instituto. Pero, muchos centros carecen de programas preventivos.

Creo que este modelo es el que más prevalencia debería tener, ya que sus ventajas sobre todos los agentes de la orientación son numerosas.  Pero, considero que no lo es porque no existen recursos humanos suficientes como para desarrollar programas con la extensión y recursos que necesitan. Decíamos que trabajar por programa, era una de las necesidades de los orientadores hoy en día.

Por último, el modelo con menor prevalencia considero que es el clínico debido a su carácter inminentemente terapeútico.  Considero que no se puede actuar siempre estableciendo un diagnóstico, la mayoría de los casos de los centros educativos el problema no es un trastorno.

Otro aspecto que hace que sea el modelo de menor prevalencia es que toda la responsabilidad recae sobre el orientador. Considero que no es así, también depende de la familia y del propio sujeto.

Este modelo se ha mostrado claramente ineficaz en su aplicación única, aparece desligado del proceso educativo, deja al margen a otros agentes educativos.


ACTIVIDAD 2: Pon un ejemplo de cada uno de las celdas de la Tabla nº 7.

MODELO CLÍNICO

Intervención directa: niño que está en cuarto de secundaria y va al orientador para que le informe acerca de las profesiones que hay.

Intervención individual: cuando un niño está depresivo y no rinde en el colegio. El orientador le ayuda a mejorar.

Intervención externa (preferentemente): el EOE interviene en un caso de acoso escolar que se está produciendo en tercero de primaria.

Intervención interna: el orientador actúa con un niño que tiene conductas problemáticas dentro del aula.

Intervención reactiva: cuando un niño tiene problemas para relacionarse con los demás niños de la clase. El orientador actúa con ese niño cuando el problema está presente, pero no fomenta las habilidades sociales en el aula con anterioridad.

MODELO DE PROGRAMAS

Intervención directa (preferentemente): el orientador da una charla de carácter preventivo acerca de las drogas, porque el porcentaje de alumnos cuyos padres son consumidores es elevado.

Intervención indirecta: el orientador le dice al tutor del niño que necesita que durante las clases le haga participar más porque le cuesta relacionarse con los demás compañeros.

Intervención grupal (preferentemente): en una hora de tutorías el orientador va a la clase de cuarto para explicar las modalidades de bachilleratos que hay, los distintos módulos, etc.

Intervención individual: el tutor constantemente hace cosas para captar la atención de un alumno que se distrae con facilidad debido a su trastorno.

Intervención interna (preferentemente): el departamento de orientación junto al profesorado tratan un caso de racismo.

Intervención externa: el EOE pone en marcha un programa para favorecer la buena alimentación en el colegio, ya que el índice de obesos es muy elevado.

Intervención proactiva (preferentemente): el departamento de orientación planifica una intervención sobre los alumnos de 1º de educación secundaria para la buena adaptación al centro.

Intervención reactiva: un alumno del centro de secundaria ha tenido un accidente con una moto por no utilizar casco y el orientador organiza una charla sobre educación vial impartida por la guardia civil de la localidad.

MODELO DE CONSULTA

Intervención indirecta: el orientador le dice al profesor de educación física que estimule más a un niño que tiene problemas motrices.

Intervención grupal (preferentemente): el orientador le proporciona al tutor los materiales necesarios para que él trabaje en clase las normas de convivencia.

Intervención individual: el orientador le propone al profesor de música un plan de actuación para una niña que padece hipoacusia leve.

Intervención externa (preferentemente): el EOE plantea un plan de actuación dirigido a la integración de los alumnos inmigrantes.

Intervención interna: el orientador le dice al tutor que trabaje en clase las estrategias de aprendizaje.

Intervención proactiva (preferentemente): el orientador le proporciona al tutor los materiales necesarios para que en horas de tutorías hable acerca de los métodos anticonceptivos y los embarazos no deseados.

Intervención reactiva: el tutor dedica una sesión de tutoría a explicar las normas que hay que cumplir dentro de clase porque hay un grupo de alumnos que tienen malos comportamientos.

ACITIVIDAD 3: Justifica por qué el modelo tecnológico es en sí un modelo o no, según tu criterio.

Antes de iniciar la explicación, quisiera aclarar bajo mi punto de vista, lo que es un modelo. “Un modelo es una teoría cuyos supuestos son aplicables a multitud de situaciones y te permiten solucionar un problema. Según el modelo que tu aplicas, actúas de una determinada forma”.

En mi opinión el modelo tecnológico no es un modelo, pero no estoy de acuerdo en los argumentos que expone el libro para demostrar que no lo es.

El libro expone que no es aceptado abiertamente por todos los orientadores. Considero que esta carencia no es exclusiva del modelo tecnológico. No todos los modelos son ampliamente aceptados, simplemente se utilizan aquellos que consideres más adecuado desde tu punto de vista. De igual forma, se dice que no asume todas las funciones de la actividad orientadora. Considero que esto también les ocurre a otros modelos. Y a favor de este, explicitar que aún está en desarrollo y que puede asumirlas en algún momento.

Otra cuestión que se le achaca, es que no puede ser exclusivo en su implantación. Considero que esto no tiene por qué ser un motivo para no considerarlo un modelo, porque todos los modelos tienen carencias. Si asemejo los modelos a las técnicas de intervención, estas últimas, hay veces que no basta con aplicar una, se necesitan varias y no por ello son menos útiles o eficaces.

Algunas de las virtudes atribuibles a este modelo son: cada vez hay un uso más generalizado de los medios tecnológicos que ayudan y dinamizan algunas funciones de orientación, permitiendo la liberación de algunas tareas que además podrán desarrollarse de forma más actual, rápida y completa. Los medios tecnológicos se utilizaban como ayuda en la medición y evaluación de pruebas psicotécnicas. Y se crean renovados y avanzados sistemas para la orientación y el asesoramiento mediante los programas interactivos. Estas virtudes son las que me han hecho pensar que no es un modelo, porque, teniendo en cuenta mi definición de modelo, los medios tecnológicos no los puedes aplicar como tales para resolver un problema. Puedes emplearlos para economizar tiempo, porque son más inmediatos, pero no porque tenga tengan unos supuestos que avalen que su aplicación te ayuda a resolver un problema.

Si comparo este modelo, con los modelos básicos de la actividad anterior (los cuales si son modelos), éste carece de supuestos que te indiquen cómo tienes que actuar. No te especifica la actuación de cada sector de la orientación.

Sin embargo, el modelo también cuenta con una serie de ventajas que avalan la necesidad de emplearlo junto a otros modelos. Ventajas: flexibilidad para acceder a la información, facilidad de incorporación de novedades, posibilidad de llegar a toda la población, economía de tiempo ya que la mayoría de los programas son autoaplicables, la interactividad, la inmediatez, tratamiento o consejo individualizado, etc.

A demás de todas las ventajas expuestas, creo que la que más peso le da a este modelo es que, la tecnología va por delante de los humanos, va avanzando rápidamente y tenemos que adaptarla a nuestro trabajo.

Como conclusión, considero que este recurso no se puede aplicar por sí solo, de manera exclusiva pero sí es muy útil aplicarlo junto a otros modelos, permitiendo que la función orientadora sea más global, dinámica, amplia, etc. 

ACTIVIDAD 4: Describe un caso real de un centro de Primaria o Secundaria y trátalo desde el modelo clínico, de consulta y de programa. (En este último no debes realizar un diseño de programa sino la forma en que se debería prevenir la casuística desde dicho modelo y las fases que, según algún autor, o tú mismo/a, deben tenerse en cuenta).

Caso:
En segundo de la ESO el tutor detecta un caso de acoso de varias alumnas hacia otra chica.

Modelo clínico

Antes de comenzar, se debe suponer que el orientador cuenta con las características, técnicas y conocimientos específicos para resolver el problema. La niña agredida pediría ayuda y se comenzaría a tratar el problema. La demanda de ayuda la realiza la niña. Sólo intervendría en este caso el orientador, el resto de agentes educativos no participan.

El orientador del centro trabajaría de forma individual con cada uno de los implicados en el caso (víctima, acosadoras y espectadores). A cada uno de ellos le haría una entrevista para extraer información y establecería un diagnóstico. El objetivo que perseguiría sería un cambio conductual, de pensamientos y sentimientos en cada uno de los implicados, y actuaría sobre las causas que generan el problema.
El orientador tiene que hacer que la niña se sienta como una persona capaz de pensar, actuar y tomar decisiones.

Solo se trabajaría con las personas implicadas en el problema, con el resto de la clase no se trabajaría, ya que la actuación de este modelo es reactiva. Solo se actuaría sobre el problema, no en el contexto donde se produce.

Modelo de programas

Según este modelo, antes de que se produjera el problema, el centro debería de disponer de un programa de prevención de acoso escolar para evitarlo. Si aparece el problema, se actuaría de la siguiente forma.

Una vez que se ha detectado el problema, se realiza un análisis del contexto, se identifican las necesidades, formulan objetivos (en función de las necesidades), se planifican las actuaciones, se llevan a cabo y se realiza un seguimiento.

El orientador trabaja personalmente con el grupo clase donde se está produciendo la situación de acoso. Las intervenciones serían individuales con las personas implicadas (víctima, acosadoras y espectadores) y grupales con el resto de clase.

En este caso es necesaria la implicación del personal docente y del orientador. Cada sector (profesores, padres y alumnos), recibirían información sobre cómo actuar. Los profesores, además dispondrían de los recursos materiales necesarios y de una formación e información específica.

La actuación de los agentes de la orientación sería continúa y enmarcada dentro del centro.

La actuación fundamental de este modelo es la creación de programas de prevención, trabajar desde la prevención no resolviendo problemas existentes.

Modelo de consulta

La forma de solucionar el caso planteado según este modelo sería la siguiente: primero se recoge información y se clarifica el problema, luego se diseña un plan de acción, se ejecutan las actividades previstas en dicho plan y se aportan sugerencias al consultante (tutor).

El tutor de la clase donde se produce el acoso detecta la situación, va al orientador a informarle y éste le dice como tiene que actuar para resolver el problema. Si el tutor no se ve capaz de afrontar el conflicto, el orientador intervendría de forma directa.

El orientador forma a los tutores y profesores para que por sí solos sean capaces de resolver los problemas de sus alumnos. La función del orientador es de asesor de los profesores.
Las intervenciones pueden ser grupal o individual. En este caso se haría intervenciones grupales con los implicados y con el grupo clase.

La principal característica de este modelo es que el tutor es el mediador entre el orientador y la niña, y es el responsable de solucionar el problema.

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